La Hna Liliana tenía deseos de asistir y se lo había manifestado al capellán, fue por eso que él nos puso en contacto y comenzamos las visitas. Hacia el mes de mayo, Liliana recibió una misión que hacía que se acortara el tiempo que ella podía estar en la unidad, motivo por el cual yo me quedaba sola con las chicas y ella se retiraba. Comencé a pedir al Señor que enviara más obreros a la mies y no tardó en responder...
Hacia fines de julio recibo un mail de Marisa, hermana Ursulina con quien nos conocimos en la cárcel de Paraná en el año 2000 y compartimos tres años de apostolado allí, diciéndome que la comisaría que ella visitaba en Merlo se había cerrado y estaba buscando un lugar al cual sumarse. Yo le compartí lo que hacíamos en Mercedes y ella lo estuvo rezando durante un tiempo. Al fin nos confirmó que se sumaría a nuestro grupo lo cual fue y sigue siendo algo que nosotras denominamos "un regalo-milagro del Señor". Volver a visitarlo juntas ha sido una muestra grande del amor que nos tiene, de que los caminos de la vida son conducidos por Él y que vuelve a reunirnos y encontrarnos en el mismo lugar donde alguna vez nos congregó.
Hoy, 12 de noviembre, Marisa viaja a Polonia después de cuatro años, a visitar a su familia. Con Liliana seguiremos visitando cada jueves el penal esperando el regreso de Marisa hacia fines de enero.
Les comparto una foto en el SUM de la unidad. En esta oportunidad se inauguraba una mini-biblioteca con libros donados por las asistentes sociales y la Liga de Madres de Familia de una Parroquia cercana.

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